El mandatario cubano acusó de genocidio a Washington mientras defiende el paquete de reformas económicas implementado en la isla.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó al Gobierno de Estados Unidos como un «régimen fascista» y acusó una política de «genocidio» contra la población cubana a través de mensajes difundidos en sus redes oficiales. En el marco de las conmemoraciones por el centenario del nacimiento de Fidel Castro, el mandatario apeló al pensamiento del histórico líder como guía para sostener los principios socialistas frente a las medidas de presión internacional y justificar el proceso de transformaciones socioeconómicas que busca flexibilizar la estructura económica del país.
Las declaraciones se dan en un escenario de elevada tensión bilateral, agudizado por restricciones energéticas y sanciones financieras impuestas desde Washington que han impactado el suministro de combustible. El deterioro del entorno económico ha generado severas afectaciones en el transporte, los servicios de salud y el sistema eléctrico nacional, derivando en un alza sostenida en los precios de productos básicos y un creciente malestar social en la isla.


