El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa dejó el centro penitenciario de Brooklyn tras permanecer tres meses bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
Registros del Buró Federal de Prisiones confirmaron que el general en retiro salió del Centro de Detención Metropolitano sin que se notificara su traslado a otra instalación federal. La modificación en su estatus penitenciario ocurre tres meses después de haberse entregado voluntariamente en Arizona, en el marco de un proceso legal iniciado por acusaciones presentadas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York sobre presuntos vínculos con facciones del Cártel de Sinaloa.
El exfuncionario forma parte de un grupo de diez personas imputadas por las autoridades de Estados Unidos bajo cargos de conspiración para el tráfico de drogas y protección a actividades ilícitas. Las investigaciones señalan la presunta participación de exservidores públicos en esquemas de colaboración a cambio de financiamiento y apoyo político, lo que derivó en la apertura del caso penal en la corte neoyorquina.
La salida de la cárcel metropolitana apunta hacia un posible proceso de negociación y cooperación con los fiscales a cargo del expediente. El caso se mantiene abierto mientras las instancias judiciales estadounidenses dan seguimiento a las acusaciones formuladas contra los involucrados en la red de investigación.


