El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha intensificado la revisión de sus planes estratégicos respecto a Cuba, según informes recientes que sugieren preparativos para una posible intervención militar, a la espera de instrucciones directas de la Casa Blanca.
De acuerdo con funcionarios citados por el diario USA Today bajo condición de anonimato, el Pentágono se encuentra afinando protocolos operativos en respuesta al deterioro de la situación en la isla. Por su parte, el Departamento de Guerra evitó profundizar en detalles, limitándose a señalar que las fuerzas armadas no comentan sobre «escenarios hipotéticos», aunque reafirmaron que las tropas permanecen preparadas para ejecutar cualquier orden presidencial ante las contingencias previstas.
Este incremento en la tensión bilateral ocurre en un contexto de asfixia económica para el gobierno de Miguel Díaz-Canel. Desde enero de 2026, la administración de Donald Trump endureció el bloqueo al crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, agravando una crisis estructural que ha provocado una contracción del 15% en la economía cubana durante los últimos seis años. El canciller de La Habana, Bruno Rodríguez, denunció esta semana que Washington mantiene una política de intimidación contra los socios comerciales de la isla, defendiendo el derecho soberano de su país a la importación de combustibles.
Hasta este jueves 16 de abril de 2026, la postura de Washington se mantiene en una estrategia de presión máxima, vinculando la estabilidad regional con el corte de suministros energéticos externos a la isla. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos en el Estrecho de la Florida, ante la posibilidad de que el endurecimiento de la retórica política se traduzca en acciones operativas en el corto plazo.


