Expertos del Instituto de Ingeniería analizan el cauce del río Querétaro para detectar evidencia genética de patógenos inmunes a medicamentos.
Esta investigación busca evaluar riesgos epidemiológicos y establecer herramientas que complementen los sistemas clínicos tradicionales mediante el estudio de aguas residuales urbanas.
El estudio utiliza el drenaje como un «sensor comunitario» para anticipar brotes infecciosos. Durante la pandemia de COVID-19, este método permitió predecir olas de contagio con dos semanas de antelación. Actualmente, el equipo ha detectado mediante técnicas avanzadas más de 20 virus humanos, incluyendo patógenos como la viruela símica y diversas cepas de hepatitis, vinculados a la actividad humana en la región.
El proyecto también analiza la presencia de aerosoles provenientes del agua y su relación con contaminantes emergentes. El objetivo final de los académicos es demostrar la existencia de estos riesgos en cuerpos de agua superficiales para sentar las bases de una nueva normativa de vigilancia sanitaria en ríos, la cual actualmente no existe en la legislación mexicana.


