CIUDAD DE MÉXICO – A pocos meses de que inicie la máxima justa futbolística, la industria restaurantera en México se prepara para un desafío monumental. Este miércoles 11 de febrero de 2026, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) informó que se requerirán entre 12 mil y 14 mil empleos temporales para atender la demanda de comensales durante el torneo.
Sin embargo, el sector enfrenta una paradoja: mientras busca personal extra para el Mundial, arrastra un déficit estructural de 500 mil vacantes que no ha logrado cubrir en sus plantillas regulares.
El reto operativo: Vacantes y rotación extrema
Representantes de la industria, entre ellos Hugo Vela (AMR) y Claudia Ramírez (Canirac), expusieron la fragilidad de la fuerza laboral actual:
- Plantillas incompletas: La mayoría de los establecimientos operan solo al 80% de su capacidad de personal.
- Rotación alarmante: El sector registra una rotación anual que oscila entre el 50% y el 180%, lo que obliga a las empresas a reponer constantemente a sus equipos.
- Efecto «Aspiradora»: Existe el temor de que otras ramas vinculadas al Mundial (hotelería, transporte, logística) absorban al personal restaurantero, agravando la escasez.
Alianza tecnológica y económica
Para agilizar las contrataciones, la Canirac firmó un convenio con la plataforma Chambas.AI, que utiliza inteligencia artificial vía WhatsApp para reclutar personal operativo de forma inmediata.
| Indicador | Expectativa Mundial 2026 |
| Empleos temporales proyectados | 12,000 – 14,000 |
| Derrama económica en gastronomía | $562 millones de dólares |
| Visitantes estimados (Canirac) | 2.5 – 3 millones (escenario conservador) |
| Ciudades clave | CDMX, Guadalajara y Monterrey |
Entre la oportunidad y la urgencia
Aunque el Mundial representa un ingreso adicional equivalente al 1.8% de la venta anual del sector, el éxito dependerá de la capacidad de servicio. Por ello, la Canirac ha iniciado capacitaciones gratuitas en inglés, protocolos de hospitalidad y estándares internacionales. El objetivo es claro: evitar que la falta de personal opaque la experiencia de los millones de turistas que llegarán a las tres sedes mexicanas. La industria no solo se juega la rentabilidad, sino la reputación gastronómica de México ante el mundo.


