CIUDAD DE MÉXICO – Tras más de un mes de investigaciones y una amplia indignación social, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) cumplimentó este martes 10 de febrero de 2026 una orden de aprehensión contra Gaby “N”. Se le acusa de homicidio calificado tras un brutal incidente vial en la alcaldía Iztapalapa donde un motociclista de 52 años perdió la vida.
La detención fue posible gracias a la colaboración interestatal, localizando a la presunta responsable a cientos de kilómetros de la escena del crimen.
El incidente: Del impacto al arrastre
Los hechos, ocurridos el pasado 3 de enero de 2026, quedaron registrados en videos que se volvieron virales debido a la crueldad de las imágenes:
- El choque: La víctima circulaba en su motocicleta por el cruce de Eje 6 Sur y Periférico Oriente cuando fue impactada por el vehículo conducido por la ahora detenida.
- La huida: Tras el choque inicial, el automóvil no se detuvo; por el contrario, continuó su marcha arrastrando al motociclista durante varios metros, provocándole heridas fatales antes de darse a la fuga.
- Pruebas clave: La fiscalía basó el caso en análisis de videograbaciones, peritajes de mecánica y reconstrucción de hechos que permitieron identificar sin duda el vehículo y a su conductora.
Captura en Oaxaca y traslado
La presunta responsable intentó evadir a la justicia refugiándose en el sur del país, pero fue rastreada por agentes de la Policía de Investigación (PDI):
- Localización: Gaby “N” fue hallada en el municipio de Ejutla de Crespo, Oaxaca.
- Operativo conjunto: La aprehensión se realizó mediante un convenio de colaboración entre las fiscalías de la CDMX y de Oaxaca.
- Reclusión: La detenida ya fue trasladada de regreso a la capital e ingresada al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, donde un juez de control definirá su vinculación a proceso en las próximas horas.
Este caso reabrió el debate sobre la seguridad de los motociclistas y la responsabilidad penal en incidentes de tránsito que derivan en dolo. Aunque Gaby “N” será tratada bajo el principio de presunción de inocencia durante el proceso, la solidez de las pruebas videográficas y periciales apunta a una sentencia ejemplar. La captura envía un mensaje claro: el uso de un vehículo como arma o la omisión de auxilio tras un accidente no quedarán impunes, sin importar qué tan lejos intenten huir los responsables.


