HELSINKI / LONDRES – Un ambicioso estudio realizado con más de 540 mil personas y publicado en la prestigiosa revista The Lancet ha revelado que la obesidad no solo es un factor de riesgo para enfermedades crónicas, sino que debilita drásticamente la capacidad del cuerpo para combatir infecciones. Según la investigación, las personas con obesidad tienen un 70 % más de probabilidades de ser hospitalizadas o morir por una amplia gama de patógenos, incluyendo virus, bacterias y hongos.
El informe sugiere que aproximadamente una de cada diez muertes por enfermedades infecciosas en todo el mundo podría atribuirse directamente al exceso de peso corporal.
Hallazgos clave de la investigación
El estudio, liderado por científicos de la Universidad de Helsinki y el University College de Londres, analizó datos de cohortes en Finlandia y el Reino Unido durante un promedio de 14 años:
- Escalabilidad del riesgo: Mientras que el riesgo aumenta un 70 % en personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30, aquellos con obesidad grave (IMC > 40) enfrentan un riesgo tres veces mayor que las personas con peso saludable.
- Enfermedades críticas: La obesidad incrementa la gravedad en casos de gripe, COVID-19, neumonía, gastroenteritis e infecciones urinarias. Curiosamente, no se halló el mismo vínculo con el VIH o la tuberculosis.
- Impacto en el sistema inmune: El Dr. Mika Kivimäki señaló que es altamente plausible que el exceso de tejido adiposo genere mecanismos biológicos que debiliten la respuesta inmunitaria, permitiendo que infecciones comunes se vuelvan letales.
La brecha global: EE. UU. a la cabeza del riesgo
Los investigadores utilizaron datos de mortalidad global de 2023 para comparar el impacto de la obesidad por países, revelando contrastes dramáticos:
- Estados Unidos: Presenta la cifra más alarmante entre los países de ingresos altos, donde la obesidad está vinculada a una cuarta parte (25 %) de todas las muertes por enfermedades infecciosas.
- Reino Unido: Una de cada seis muertes infecciosas se relaciona con el IMC elevado.
- Vietnam: Registró la proporción más baja de los países analizados, con apenas un 1.2 %.
Conclusión: Una urgencia de salud pública
La Dra. Solja Nyberg advirtió que, ante el aumento global de las tasas de obesidad, es inevitable que también crezcan las hospitalizaciones por infecciones si no se implementan políticas urgentes. La recomendación de los expertos es clara: más allá de promover la pérdida de peso y el acceso a alimentos saludables, es vital que las personas con obesidad mantengan sus esquemas de vacunación al día, ya que su sistema inmunitario parte con una desventaja crítica frente a los brotes infecciosos.


