LOS ÁNGELES, CALIFORNIA – El mundo del espectáculo despide a una de sus figuras más versátiles y queridas. Tras el fallecimiento de Catherine O’Hara el pasado 30 de enero de 2026 a los 71 años, la Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles ha revelado las causas oficiales del deceso. Según el certificado de defunción, la actriz murió a consecuencia de una embolia pulmonar, derivada de una batalla privada contra el cáncer rectal.
La noticia ha conmovido a diversas generaciones que crecieron con sus interpretaciones, desde la icónica madre de Kevin McCallister hasta la inolvidable Moira Rose.
Una trayectoria marcada por el genio y la risa
Nacida en Toronto en 1954, O’Hara construyó un legado inigualable en el cine y la televisión, destacando por su impecable capacidad de improvisación:
- Icono de los 90: Su papel como Kate McCallister en ‘Mi pobre angelito’ (Home Alone) la consagró globalmente, convirtiéndola en un referente de la cultura pop navideña.
- Consagración en los Emmy: Obtuvo su primer galardón con el programa de sketches ‘SCTV Network’. Décadas después, en 2020, ganó su segundo Emmy por su magistral interpretación de Moira Rose en ‘Schitt’s Creek’, personaje que se volvió un fenómeno viral por su peculiar acento y excentricidad.
- Musa de grandes directores: Colaboró con Martin Scorsese en ‘After Hours’ y con Tim Burton en el clásico de culto ‘Beetlejuice’.
Presencia en la era del streaming
A pesar de su enfermedad, Catherine se mantuvo activa en proyectos de alto perfil hasta sus últimos días:
- The Last of Us: Su participación en la aclamada serie de HBO fue uno de los momentos más comentados por la crítica recientemente.
- The Studio: Su último trabajo relevante fue en la serie de Apple TV+ junto a Seth Rogen, donde interpretó a Patty Leigh, demostrando que su agudeza cómica permanecía intacta.
El legado de la «Matriarca de la Comedia»
La partida de Catherine O’Hara deja un vacío profundo en la industria. Su representante señaló que falleció en la paz de su hogar en Los Ángeles tras una «breve enfermedad», pero hoy sabemos que enfrentó sus complicaciones de salud con la misma discreción y dignidad con la que llevó su carrera. Más allá de los premios, O’Hara será recordada como una maestra de la transformación y una actriz que enseñó al público que la comedia es, ante todo, un arte de inteligencia.


