MOSCÚ, RUSIA – El gobierno de Vladimir Putin anunció este lunes 9 de febrero de 2026 que busca soluciones urgentes para asistir a Cuba tras el anuncio oficial de que la isla se ha quedado sin combustible para aviones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación como «realmente crítica» y acusó directamente a la administración de Donald Trump de asfixiar la economía cubana mediante medidas «sofocantes».
La crisis energética ha escalado al sector aeronáutico, poniendo en riesgo no solo la conectividad internacional de la isla, sino también el retorno de miles de ciudadanos extranjeros.
Alerta máxima en aeropuertos cubanos
Las autoridades de La Habana emitieron un aviso oficial (Notam) dirigido a pilotos y controladores internacionales con los siguientes puntos clave:
- Periodo de desabasto: El déficit total de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba desde hoy y se prevé que dure, al menos, hasta el 11 de marzo.
- Turismo en vilo: Actualmente se encuentran unos 4,000 turistas rusos en la nación caribeña. Moscú busca garantizar que los vuelos de retorno operen con normalidad pese a la carestía.
- Dependencia energética: Cuba solo produce un tercio de la energía que consume. El colapso del suministro desde Venezuela en 2025 y la pausa de envíos desde México han dejado a la isla en una vulnerabilidad extrema.
El factor Trump y la presión geopolítica
El Kremlin sostiene que la parálisis aeroportuaria es consecuencia directa de la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 29 de enero, la cual amenaza con aranceles masivos a cualquier país o empresa que suministre petróleo al régimen cubano bajo el argumento de «seguridad nacional».
Rusia, que junto a México y Venezuela ha sido históricamente uno de los principales proveedores de crudo, estudia ahora «vías diplomáticas y otras alternativas» para romper el asedio petrolero sin detonar un conflicto comercial directo con Washington.
Un golpe letal al turismo cubano
La falta de combustible para aviación representa el desafío más severo para el gobierno de Miguel Díaz-Canel en lo que va del año, pues golpea directamente al turismo, su principal motor económico. Mientras Rusia intenta maniobrar para enviar queroseno o facilitar la logística aérea, el tiempo corre en contra de una isla que ve cómo sus aeropuertos quedan en silencio. La efectividad de la ayuda rusa determinará si Cuba logra evitar un aislamiento total durante este próximo mes o si la presión de la Casa Blanca logra el colapso logístico definitivo de la región.


