CIUDAD DE MÉXICO. – La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para mediados de 2026, se perfila como un factor de alta volatilidad para el comercio exterior mexicano. Luis Masse, vicepresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Comercio Exterior (IMECE), advirtió que el sector logístico debe prepararse para un entorno de incertidumbre arancelaria, endurecimiento en las reglas de origen y un escrutinio documental sin precedentes.
Los tres pilares de la presión logística
Según el experto y vocero de The Logistics World, la industria enfrenta desafíos críticos que podrían alterar el flujo de mercancías en la frontera:
- Incertidumbre Arancelaria: El riesgo de nuevos gravámenes en sectores estratégicos como el acero, aluminio y cobre, así como en la industria automotriz (autos y tractocamiones), pone en jaque la competitividad exportadora.
- Reglas de Origen y Reshoring: Existe la posibilidad de que se eleve aún más el porcentaje de contenido regional (actualmente en 75% para vehículos). Esto obligaría a reconfigurar cadenas de suministro para localizar proveedores de componentes clave (motor, chasis) dentro de Norteamérica.
- Escrutinio Documental: Se prevé un cumplimiento del «100% documental». Cualquier error en la gestión administrativa podría frenar procesos de producción «Just in Time» (justo a tiempo), donde no hay margen para retrasos.
El «cuello de botella» en la frontera
Masse anticipa que las inspecciones vinculadas a temas no comerciales, como la migración y el combate al fentanilo, se mezclarán con las revisiones aduaneras, disparando los costos operativos:
- Costos ocultos: Demoras, estadías y almacenajes que no siempre se trasladan al precio final, afectando los márgenes de las empresas.
- Riesgo en perecederos: Los retrasos en las cadenas de frío pueden derivar en la pérdida total de mercancías por caducidad.
Nuevas exigencias: Materialidad y Trazabilidad
En el plano interno, la legislación aduanera mexicana se ha vuelto más rígida. El experto destaca dos conceptos que las empresas deben dominar para evitar sanciones:
- Materialidad: Acreditar con contratos, órdenes y evidencias físicas que las operaciones realmente ocurrieron.
- Trazabilidad: Demostrar paso a paso el ciclo de vida del insumo: desde quién lo vendió y cómo llegó, hasta dónde se almacenó y cuándo salió del país.
Recomendaciones para la industria
Para mitigar estos riesgos, el IMECE sugiere a las empresas actuar de forma proactiva:
- Certificaciones: Obtener sellos como OEA (Operador Económico Autorizado) y CTPAT para agilizar cruces.
- Digitalización: Adoptar herramientas tecnológicas para cumplir con la nueva Manifestación de Valor Electrónica.
- Capacitación: Monitorear de cerca las mesas de negociación del «Cuarto de Junto».
Estos temas serán el eje central del The Logistics World Summit & Expo 2026, que se llevará a cabo el 18 y 19 de marzo en el Centro Banamex, donde se debatirá el futuro tecnológico ante este escenario de volatilidad.


