CIUDAD DE MÉXICO. – En un dato que ofrece un respiro a la agenda de seguridad nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmó una reducción sostenida en la tasa de homicidios durante la primera mitad de 2025. De acuerdo con el reporte preliminar, la cifra se situó en 11.1 casos por cada 100,000 habitantes, una mejora significativa respecto al 12.6 registrado en el mismo periodo del año anterior. Este avance representa el quinto descenso interanual consecutivo, consolidando una tendencia a la baja que comenzó a finales de la administración anterior y se profundiza en la actual.
Radiografía de las cifras: Género y tendencias
Durante los primeros seis meses de 2025, el organismo documentó 14,488 asesinatos, lo que supone una disminución del 4.7% en comparación con el primer semestre de 2024. Al desglosar los datos por género, se observa una reducción en ambos grupos:
- Hombres: La tasa bajó de 22.6 a 20.1 por cada 100,000 habitantes.
- Mujeres: El índice descendió de 2.8 a 2.3 por cada 100,000 habitantes.
Causas y métodos de violencia
A pesar de la reducción numérica, la naturaleza de la violencia en el país sigue fuertemente ligada al uso de armamento. El reporte detalla que:
- Armas de fuego: Siguen siendo la principal causa, presentes en el 71.9% de los casos (10,423 incidentes).
- Objetos cortantes: Representan el segundo método más común con 1,278 registros.
- Ahorcamiento: Ocupa el tercer lugar con 913 casos documentados.
Inegi vs. Secretariado: Diferencias en la medición
El informe del INEGI llega dos semanas después de que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportara una caída del 40% en homicidios dolosos durante los primeros 15 meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Es fundamental entender que ambas cifras se complementan pero tienen orígenes distintos: mientras el Gobierno se basa en carpetas de investigación de las fiscalías, el INEGI utiliza registros administrativos de defunciones, servicios médicos forenses y actas del Registro Civil, lo que ofrece una visión más amplia de la mortalidad violenta en el país.
Aunque la tasa anual de 2024 cerró en 25.6, los datos de este primer semestre de 2025 sugieren que México podría estar regresando a los niveles de reducción vistos en 2023 (24 por cada 100,000). El reto para las autoridades federales y estatales será mantener esta inercia descendente frente a un panorama donde el control de armas sigue siendo el factor determinante en la mayoría de los decesos violentos.


