CIUDAD DE MÉXICO. – En medio de una atmósfera de incertidumbre generada por alertas internacionales sobre maniobras militares en el Pacífico, la presidenta Claudia Sheinbaum fue categórica al defender la soberanía del espacio aéreo nacional. Durante un breve encuentro con los medios, prvio a la presentación de planes de justicia en el Bajío, la mandataria cortó de tajo las especulaciones sobre una posible intervención o presencia de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano, asegurando con firmeza: “Nada, no hay nada”.
La inquietud surgió tras una notificación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que emitió avisos sobre «situaciones potencialmente peligrosas» en una vasta zona que abarca desde las costas de México hasta Ecuador. Según los reportes, estas advertencias sugieren la presencia de aeronaves militares operando sin transpondedores o realizando maniobras que podrían interferir con los sistemas de navegación civil. Sin embargo, Sheinbaum apeló a la calma, remitiendo al comunicado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el cual califica estas medidas como puramente preventivas y sin impacto real para la aviación mexicana.+2
A pesar de la brevedad de sus palabras, la respuesta de la presidenta busca transmitir un mensaje de control y estabilidad en un momento geopolítico sensible. El despliegue naval estadounidense en el Caribe y el Pacífico oriental, bajo operativos como «Lanza del Sur», ha mantenido a la región en vilo, especialmente tras eventos recientes de alto impacto como la captura de Nicolás Maduro en Caracas. No obstante, para el Gobierno de México, la línea es clara: las alertas externas no se traducen en una presencia militar extranjera dentro de las fronteras nacionales.
Este posicionamiento ocurre en un contexto donde la seguridad fronteriza y el control del espacio aéreo son temas de alta prioridad en la agenda binacional. Al negar rotundamente cualquier maniobra militar dentro de México, la mandataria reafirma la autonomía del país frente a las advertencias preventivas de Washington, asegurando que las operaciones aéreas nacionales continúan con normalidad y bajo el mando exclusivo de las autoridades mexicanas.


