Mediante la técnica de microlente gravitacional y observaciones coordinadas desde la Tierra y el espacio, científicos logran medir la masa y distancia de un mundo sin estrella
BEIJING, CHINA. — Un equipo internacional de astrónomos, liderado por Subo Dong de la Universidad de Beijing, ha logrado un hito en la exploración espacial al detectar un planeta errante (o de flotación libre) vagando por la Vía Láctea. A diferencia de la mayoría de los mundos conocidos, este cuerpo no orbita ninguna estrella, viajando en total soledad por el cosmos.
Los detalles del hallazgo, publicados en la prestigiosa revista Science, revelan que este planeta posee una masa comparable a la de Saturno y se encuentra a una distancia de aproximadamente 3 pársecs de la Tierra.
El desafío de observar la oscuridad
Detectar planetas errantes es extremadamente difícil debido a que no emiten luz propia ni transitan frente a una estrella que los delate. Para este descubrimiento, los científicos utilizaron:
- Microlente gravitacional: Un fenómeno predicho por la Teoría de la Relatividad de Einstein, donde la gravedad del planeta actúa como una lupa, curvando y amplificando la luz de una estrella lejana que pasa justo detrás de él.
- Observación simultánea: Por primera vez, se coordinaron datos de telescopios terrestres (proyectos OGLE y KMTNet) con el telescopio espacial Gaia, situado a 1.5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Esta técnica de «paralaje» permitió calcular con precisión la masa y ubicación del objeto.
Cómo se forman estos mundos solitarios
El descubrimiento aporta datos cruciales sobre la evolución de los sistemas planetarios:
- Expulsión dinámica: Debido a que su masa es similar a la de Saturno (un 22% de la de Júpiter), los científicos sugieren que este planeta no nació solo, sino dentro de un sistema solar convencional.
- Interacciones violentas: Es probable que fuera expulsado de su órbita original tras una «pelea gravitacional» con planetas hermanos más grandes o por la influencia de una estrella vecina en un sistema binario.
- Diferencia con enanas marrones: Su masa confirma que es un planeta genuino y no una enana marrón (objetos demasiado grandes para ser planetas pero muy pequeños para ser estrellas).
El futuro de la caza de planetas
Aunque actualmente solo se han identificado unos pocos planetas de este tipo desde el primer hallazgo en el año 2000, los expertos vaticinan una «era dorada» para la astronomía:
- Telescopio Nancy Grace Roman: La NASA planea lanzar este observatorio en 2027, el cual podrá escanear el cielo 1,000 veces más rápido que el Hubble.
- Expectativas: Se espera que en los próximos años se detecten miles de nuevos planetas errantes, permitiendo poner a prueba los modelos actuales sobre cómo se crean y destruyen los sistemas solares.
Como señala el astrofísico Galvin Coleman, este hallazgo demuestra que la técnica de microlente es la herramienta más eficaz para arrojar luz sobre los procesos ocultos de formación planetaria en nuestra galaxia.


