Jorge Camacho
Hay una manera elegante de no decir “candidato”, decir “coordinador”. Y si “coordinador” todavía suena a destape, se le agregan sustantivos hasta que la autoridad electoral se canse.
Morena eligió tres palabras. Coordinadores de la Defensa de la Transformación. El PAN consideró que podía más y llegó a seis. Coordinadores de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad. El PRI prefirió que Alejandro Moreno dijera “carta principal”. Ninguno dijo “candidato” pero todos lo dijeron.
El 28 de septiembre Morena cerró la baraja. 17 coordinadores para las 17 gubernaturas que se eligen el 6 de junio de 2027. Doscientas diecisiete asambleas informativas en defensa de la soberanía, en los 31 estados. Seis o más aspirantes por entidad repartiendo volantes y explicando un tema nacional en una esquina. Nadie pidió el voto, eso habría sido acto anticipado; todos explicaron un asunto de Estado. De paso, la gente los conoció.
Conviene desarmar el lugar común de que la oposición espera los tiempos de ley.
No espera. Hace lo mismo, con más adjetivos y menos calle.
El PAN reportó 17 mil 500 registrados como aspirantes a esa coordinación. En Chihuahua nombró a Marco Bonilla el 14 de agosto, seis semanas antes de que Morena cerrara su lista. En Guanajuato designó nueve “defensores” para alcaldías clave el 23 de septiembre. El PRI destapó a Manuel Añorve en Guerrero el 15. Movimiento Ciudadano es el único que de veras espera, y sólo hasta diciembre, cuando Luis Donaldo Colosio defina si va por Sonora o por Nuevo León.
Las precampañas arrancan el 4 de enero. Cualquier nombre que ya circule está circulando antes de tiempo, lleve el sustantivo que lleve.
La diferencia no está en el calendario. Está en el contenido.
Morena no inventó una figura, le inventó un mandado. La soberanía es un tema con conflicto vivo, que se explica en treinta segundos y obliga a tomar partido. Eso convirtió el trámite en presencia territorial, y la presencia en conversación.
La oposición inventó la figura y le puso un registro. Diecisiete mil quinientos aspirantes es una cifra administrativa impresionante y políticamente muda. En ninguna colonia de esta ciudad saben que existe un Coordinador de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, entre otras razones porque en julio el PAN decidió no revelar quiénes eran, según se informó, para evitar fricciones internas.
Unos convirtieron el trámite en territorio; otros convirtieron el territorio en trámite.
Faltan ocho meses para las campañas. No son tiempo muerto, son el periodo en que un nombre se vuelve conocido o se queda en registro. Morena ya gastó ese tiempo en la calle. La oposición lo está gastando en definir cómo se va a llamar lo que todavía no nombra.
Porque al final no gana el que tuvo mejor método. Gana el que la gente ya sabía quién era.


